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El puzzle

Foto: foropuzzles.com
No tenía nada de especial. A nadie le llamaba la atención su rara belleza, ni su voz neutra, ni sus ojos que ella creía soñadores. Apenas tenía amigos fuera de los seguidores de Internet, desconocidos a los que ofrecía pequeños retazos de su anatomía cada domingo por la tarde.
El aburrimiento, o tal vez la desesperación que conlleva la soledad, la llevaron a aquella web de videos. Comenzó a crear los suyos por curiosidad, con más vergüenza que morbo. La inocencia de aquellas imágenes que pretendían ser provocadoras inicialmente pasaron desapercibidas. Pero, como suele ocurrir en la red, lo que no tiene ninguna gracia puede llegar a convertirse en un fenómeno viral. Poco a poco los usuarios de la página que la seguían iban creciendo en número, sobre todo hombres, pero también algunas mujeres. Durante un tiempo tuvo también imitadoras y en lugares como Youtube se filtraron algunos de ellos. De pronto, era famosa. Aunque, en realidad, lo único famoso eran los pedazos de su cuerpo que dejaba entrever en sus videos.
Su sueño era que alguna vez alguien con el suficiente interés tuviera la paciencia de unir todos sus pedazos virtuales hasta llegar a recomponerla por completo. Alguien que fuera lo suficientemente paciente como para resolver el puzzle que ella había creado.

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