Ella clava sus uñas mi espalda, marcándole el ritmo a las caderas; ella gime inmóvil, lánguida y suave. Ella me hace sangrar y el dolor se junta con el placer que de ella obtengo. Ella aprieta su sexo contra mis nalgas, mientras me vacío en el sexo de ella. Dolor, placer, ama y esclava. Así son ellas.