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Mostrando las entradas etiquetadas como libros

Ya estamos en imprenta

Como ya comenté, esta bitácora se hace multimedia y tendrá una versión en papel. Hemos seleccionado algo más de 300 cuentos y muchos de ellos han sido retocados, alguno incluso no lo conocería ni el padre que lo parió (que fui yo). Y es que, cuando uno relee cosas que escribió hace tiempo, se da cuenta que hoy diría las cosas de otra manera. O que incluso las titularía de otra forma. ¿Qué cuentos no están? Eso es fácil, los que no son de este autor (que alguno hay), los que no considero con una calidad mínima y, directamente, los que me dan vergüenza ajena. Bueno, en cualquier caso, mi editor acaba de anunciar en su web esta criatura conjunta . Espero que recupere la inversión y que los compradores no se sientan defraudados.

El mejor escondite es un libro

guindasenaguardiente.blogspot.com En un tiempo en el que nadie lee, el mejor escondite es un libro. Lo tuvo claro nada más entrar en la sala. El crimen perfecto es aquel en el que sólo existen pruebas circunstanciales y nada te puede relacionar con la víctima. Había entrado en aquella casa como en tantas otras, ofreciendo una mirada desvalida y unas lágrimas de abandono por el video portero. El hombre accedió. (Siempre acceden ante la belleza frágil). Y, antes de que pudiera terminar de contarle una historia fascinante sobre sus libros, un abrecartas había buscado su yugular. Luego cogió un libro al azar, hizo un hueco agujereando las páginas, puso en él el abrecartas sin limpiar y depósito de nuevo el tomo en su lugar de la estantería. Nadie lo encontraría jamás. Miró la hora en su reloj inteligente y salió de la casa evitando las cámaras de bancos y tiendas.

El libro muerto

Lo vi de casualidad, entre montones de hojas prematuramente secas y los restos de basura de un solar que soñaba con ser rascacielos. Apenas quedaba color en sus pastas y el lomo había desaparecido hacía tiempo. Estaba abierto por la página 120. "El olvido es la facultad humana que nos permite abrir los ojos cada mañana y enfrentarnos al futuro sin miedos." Era la primera frase, una idea sencilla, directa, propia de un libro de autoayuda. Y falsa, como casi todas las de esa rama de la literatura fantástica, ya que el olvido es, en realidad, la facultad humana que nos permite cometer los mismos errores una y otra vez. Fruto seguramente de una mudanza descuidada, o de alguna separación airada, aquel libro ya no volvería a ser leído. Sus letras desvaídas apenas podrían aguantar un aguacero más y sus páginas terminarían formando parte de los vendavales otoñales. Cerré sus ojos, lo acomodé entre las hojas secas y seguí mi camino seguro de que mañana, cuando abriera los ojos, lo h...