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Mostrando las entradas etiquetadas como aire

No es ésta mi piel

http://www.flickr.com/photos/buddhabio/3198242637/ La piel que me cubre no es mía. No son míos ni el rostro que veis, ni el color del pelo, ni la sonrisa amplia que observáis. Yo, en realidad, soy mucho más sencillo, más primitivo, apenas una acumulación de gases que se adaptan a cualquier contenedor, pero que se siente mejor cuanto más libre se encuentra. Por eso, cada varios años, siento la necesidad de abandonar el pellejo que me contiene y que vosotros consideráis vuestro amigo y volar libre, expandirme hasta que mis moléculas casi se olviden las unas de las otras, rodear con mi gaseoso cuerpo todo el planeta, y poder contemplar todo el mundo de una sola vez. Así que no os extrañéis si algún día recibís la noticia de que salté al vacío desde alguna azotea. Es la mejor manera de volver a ser yo mismo...

La colección magallánica

Posiblemente la idea se fue incubando poco a poco en su cabeza. El aire cada vez estaba más contaminado, más enrarecido, cada vez era menos aire y menos respirable. Seguramente por eso no le pareció mala idea embotellar aquel aire de mar, tan fresco, tan oloroso que le regalaba la tarde de abril. Desde entonces los tarritos de aire habían ido llenado cada vez más espacio en su casa y en su vida. Y como el aire de hoy no es como el de mañana, porque las corrientes lo mueven de forma caprichosa por la atmósfera, a la etiqueta con el lugar le fue añadiendo cada vez más datos: la fecha, la hora, la dirección del viento, la velocidad, la temperatura, el grado de humedad, la altitud. Tenía aires caribeños, alpinos, magiares, esteparios, amazónicos, oceánicos, mesetarios... Una colección como ninguna. Un regalo para el futuro de la humanidad que sólo sería apreciado cuando ya no quedara un gramo de aire respirable en el mundo y los niños tuvieran que ir por la calle con escafandras. Cualquie...