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Mostrando las entradas etiquetadas como sorpresa

Silencio o disparo

Noticiassin.com La pistola llenó el estruendo de silencio. Luego vinieron el griterío y las huídas enloquecidas. Afortunadamente nadie quiso hacerse el héroe y el desalojo del local fue muy rápido, a pesar del desorden provocado por el pánico. Calculó que nadie habría salido herido, a lo sumo alguna contusión o un tobillo torcido por los empujones; nada grave. Sorbió nuevamente la sopa que ya comenzaba a estar algo más fría de lo que a él le gustaba y lamentó no haber esperado a tener servido el segundo plato. Pero es que a él le gustaba comer en silencio, y aquel restaurante era un auténtico manicomio en el que era imposible disfrutar de la sopa juliana con tranquilidad. Desde el final de la calle comenzó a acercarse una sirena. Seguramente en apenas unos segundos la policía entraría en el local. Deseó que antes de hacerlo apagasen la sirena: no quería volver a disparar.

Sonrisa muerta

Sonreía el número de segundos que establecía el manual de procedimientos. Mecánicamente preguntaba la comanda que luego tecleaba ágilmente en la registradora. Con una nueva sonrisa cronometrada pedía el pago del servicio y te daba la vuelta en unas monedas que, provenientes de sus blancas manos, parecían más vivas que ella. Un cliente tras otro, la cola avanzaba, acercándome más y más a la chica de la sonrisa muerta. Cuando por fin fue mi turno e inició la salmodia de salutación reglamentada por la empresa, la corté: – Mi reino por una sonrisa tuya de las de verdad. Me miró sorprendida, incrédula. Supongo que le pasó por la cabeza que yo era alguna especie de loco peligroso. Pero, finalmente, sus labios se abrieron levemente y la línea que formaban se curvó señalando hacia unos ojos que sonreían también. Repitió el saludo y me preguntó por mi pedido. No podía desaprovechar la ocasión: "estoy servido", le dije. Y abandoné la cola imaginando su cara de sorpresa.