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Mostrando las entradas etiquetadas como luz oscuridad

Olor a oscuridad

La casa huele a oscuridad de años. Nada más abrir la puerta comienzo a vislumbrar la tristeza que se encierra entre estas cuatro paredes. A medida que libero las ventanas el aire fresco y la luz van desalojando los aromas rancios y me doy cuenta de que apenas quedan muebles. Entonces comprendo que sus últimos años han sido un lento viaje a la locura, adobado con la venta de sus viejos muebles. Y todo para mantener en secreto la vergüenza de su mal vivir. El polvo se acumula en las paredes de las habitaciones cerradas, algunas por más de una década, y comienzo a pensar en las posibilidades inmobiliarias que ofrece un piso así. Pero, de inmediato, me arrepiento de un pensamiento tan poco apropiado al luto. Llego por fin al que fue su dormitorio y observo su último refugio. En una esquina, sobre lo que fue una mesita de noche, se acumulan estampillas de santos y restos de velas. Aunque, entre los santos, veo la foto de mi primera comunión y entonces no puedo dejar de sentir una enorme t...

Ceguera

Se tapó los ojos con el pañuelo negro de Juan. La luz desapareció de su vista y se llevó las imágenes conocidas de los muebles. La oscuridad era ahora todo su horizonte. Quiso recordar exactamente dónde estaba cada silla, cada mesa, cada posible obstáculo antes de comenzar la prueba. Se levantó y empezó a caminar, despacio, con las manos buscando referencias hacia delante. Se notaba torpe, sin la seguridad ni la exactitud que te proporcionan los cálculos invisibles que tejen nuestras neuronas antes de dar cada paso. El sillón resultó estar más lejos de lo esperado y, desde él, llegar a la puerta fue una auténtica travesía que terminó en el reposabrazos del sofá. A un metro del objetivo. Se dejó caer en el asiento y se quitó la venda. La luz volvió a dibujar los objetos y su respiración se tranquilizó. Ahora sabía lo que se arriesgaba a perder si la enfermedad seguía avanzando.