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Mostrando las entradas etiquetadas como desesperanza

No es religión, es ciencia

A pesar de que los representantes  de las todas las religiones le acusaban de sembrar desesperanza, de ser una verdadera antireligión; a pesar de que no prometían un mundo mejor u otra vida sin privaciones en un más allá idílico; a pesar de todo ello, los adeptos de la Escuela de Pensamiento sobre la Energía y la Ciencia (EPEC) no paraban de crecer. Su primer líder fue un jubilado español que había sido catedrático de economía en alguna pequeña universidad de provincias y que propagaba sus ideas a través de un canal de YouTube que llegó a traducirse a 27 idiomas en su momento de máxima audiencia. Inicialmente era un canal más en medio de la enorme vorágine de la plataforma de videos global. Pero todo cambió cuando publicó su primer viral: Todos somos canívales . En él sostenía que ni siquiera siendo veganos estrictos dejaríamos de comer animales, incluso peor, personas. Decía que “todo está regido en la Tierra por las leyes de la termodinámica y, dado que ni la energía ni la m...

La isla

Acompañaba al sol por en su peregrinar horizontal. Cada mañana abría los ojos con los primeros rayos y comenzaba su deambular hacia el oeste. Como el ancho de la isla era corto, podía ir haciendo diversas paradas en el camino. Siempre encontraba algún tempo para pescar, normalmente al medio día, que es cuando calculaba que era más fácil obtener una presa. Antes, recogía cocos, remarcaba las letras de la orilla (un enorme S.O.S.) y se bañaba con detenimiento, intentando sacar de su cuerpo cualquier recuerdo de su pasado. Después de comer tocaba recoger algo de agua dulce, para lo cual debía internarse un poco en la jungla y, al caer la noche llegaba al límite occidental. Se sentaba un rato mirando como el horizonte se teñía de rojos y naranjas y, luego, en apenas un par de horas, volvía por la orilla hasta el comienzo para sincronizar su sueño con la luna y esperar sin esperanza la llegada de un nuevo día.