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Mostrando las entradas etiquetadas como historia alternativa

Un crimen

Ahora que en mi lado de Berlín comienzan a florecer las sonrisas y la mala conciencia se lava en juicios retransmitidos a todo el mundo, me doy cuenta. Me acusan de haber colaborado en la locura de Hitler, pero mi verdadero crimen fue haberle salvado la vida cuando siendo niños le rescaté de un agujero en el hielo del río. Si yo no hubiera tendido mi mano, si yo no me hubiera arrastrado por la fina capa para sacarlo del agua, él no me hubiera llevado consigo el resto de su vida, el mundo hubiera encontrado otras razones para matarse y yo hubiera muerto siendo un héroe desconocido y no como el más antiguo colaborador del gran monstruo nazi.

La piedra de David

No soy un arqueólogo como los demás. Suelo cometer dos tipos de errores: siempre me hago preguntas que no debería hacerme y, lo que es peor, casi siempre me propongo responderlas. Esta es la razón principal que me ha traído a Israel. La lectura de la Biblia es una inspiración para cualquiera con un mínimo de conocimientos y algo de imaginación. Y una de las historias más increíbles es la de David y Goliat. Resulta evidente que la piedra que usó el primero no podía ser normal, pues a buen seguro que el guerrero Goliat ya había sido atacado con ese tipo de armas en otras ocasiones y llevaba impedimenta protectora suficiente. Y, si David no era especialmente fuerte (hablamos de un pastor), entonces la clave estaba en la piedra.Supuse que el futuro rey debió guardarla tras la batalla, si no esa exactamente, sí algunas como esa. La suposición me llevó a seguir la pista por Palestina, Egipto y Roma, para luego volver a las ruinas del templo de Jerusalén. Debajo del muro de las lamentaciones...