16 mayo 2013

Consumidos

Comencé lamiendo sus blancos pies. Rápidamente subí por sus muslos y abrasé el bello de su pubis con mi lengua ardiente. Ella se retorcía con cada contacto y gritaba, cada vez de forma más ruidosa. A pesar de sus convulsiones, continue hacia sus pechos y los deshice entre mis dedos de fuego. Entonces dejó de moverse. Y, cuando ya no quedaban más que cenizas de ella, yo me extinguí.

12 mayo 2013

Amor por accidente

Él y ella se conocieron gracias al destino. El él de ella y la ella de él crearon un nuevo binomio, buscaron una excusa al uso y cogieron un avión rumbo al paraíso. Pero el destino quiso que el avión cayese sobre el profundo océano.
El destino quiso que se conocieron en los pasillos del aeropuerto, rondando por las instalaciones rogando información a cualquiera que tuviera una placa de identificación colgada del cuello, y recibiendo juntos la peor noticia, y comprendiendo a la vez la traición.
Luego descubrieron que vivían relativamente cerca el uno del otro. Y que no habían tenido hijos por la insistencia de sus parejas. O que ambos habían heredado sendos perros que acudían al mismo veterinario. Ellos fueron la excusa para una primera cita, que se hizo costumbre: el paseo del domingo por la mañana para comprar la prensa y el desayuno en el kiosco de los churro, justo a la salida del parque.
Puede que fuera la soledad y no el destino la que les empujó a vivir juntos, pero seguro que fue la prudencia la que les llevó a acordar que jamás en sus vidas volverían a coger un avión.

22 abril 2013

Ya no creo en los espías

La gente sigue creyendo que la infancia se abandona definitivamente el día que dejas de creer en las hadas, o esa oscura Navidad en la que te das cuenta de que los reyes no son los reyes, o cuando descubres que el ratoncito Pérez tiene dos patas en lugar de cuatro.
Sin embargo, para los niños de mi generación (no se si para las niñas) ese momento sobreviene cuando te da cuenta de que 007 es un "pringao". ¿Cómo se puede ser tan idiota de ir diciéndole a todo el mundo tu nombre verdadero? "Mi nombre es Bond, James Bond". ¡Menudo agente secreto! O ¿Cómo es posible que nadie le haya envenenado aún el martini agitado, no revuelto? Pero lo más increíble es la imposibilidad metafísica de acostarse con tanta mujer sin conocérsele preocupación alguna por las enfermedades venéreas, ¿acaso no ha oído hablar de SIDA?
Así, un día, delante de la tele o en el cine, te das cuenta de pronto que la aventura continua, las mujeres que se mueren por él y la última tecnología no son sino cortinas de humo para que no nos demos cuenta de lo irreal de su existencia y lo vacuo de nuestros sueños.



A mi amigo Bond, Luis Bond

11 abril 2013

Huecos de olvido

A un historiador no debe extrañarle la levedad de la vida. Y, sin embargo, cada vez que se produce un hueco en el entorno, el alma se me queda encallada durante un tiempo en los recuerdos que tal vez compartimos el muerto de turno y yo. Por desgracia, además, los huecos se llenan mucho más despacio de lo que se vacían y apenas me quedan en pie más que una nieta que no está cerca. Todos los que vivieron a mi vera, todos los que alguna vez corrieron a mi lado por la orilla de la playa, siendo niños, han dejado ya de ser.
La soledad me rodea y la única salida es el olvido...

08 abril 2013

Variaciones sobre una moneda

El céntimo huyó del bolsillo por un agujero disimulado. Desde que había muerto su madre nadie le remendaba los bolsillos y usaba un pañuelo de tela para evitar la pérdida de monedas y llaves. Pero aquel céntimo logró encontrar el camino entre el pañuelo y la tela del bolsillo hacia el agujero. Luego bajó por dentro de la pernera y, tras rebotar en la esquina de la suela, rodó desesperado hacia la alcantarilla.
Julio intentó detenerlo, primero pisándolo para evitar el movimiento; y luego, con el otro pie, cortándole el paso. Pero hay céntimos con decisión que no quieren ser moneda de cambio, y ante la posibilidad de verse de nuevo preso, logró torcer su vertical lo suficiente para girar hacia la derecha y no caer sobre su cara.
El céntimo logró llegar a la boca de la alcantarilla, y mientras caía tal vez pensaba en un reposo eterno, sedimentado entre capas de polvo y basura.
El hombre llegó a casa decidido a coser el bolsillo por si mismo y poner fin a la sangría que amenazaba con empobrecerle.

31 marzo 2013

El porqué de la soledad

elriodeheraclito.wordpress.com/
La soledad es una elección en mi caso. Estoy en posesión del mayor secreto que hasta ahora ha tenido la humanidad. Es una idea, una idea revolucionaria. Una idea que será la base del futuro de la humanidad. Enorme, sublime, sencilla. He dado con la teoría del todo: puedo enlazar a Newton con Einstein, y llevar a ambos más allá de la teoría de cuerdas. Ya no hay misterios cuánticos.
Salvo el de la soledad.

27 marzo 2013

El tesoro

murosacorazados.blogspot.com
El extraño hombrecillo acudía a ver su caja de seguridad cada semana, invariablemente, cada miércoles, unos cinco minutos antes de cerrar al público. Y todas las semanas había que sortear el mismo interrogatorio: ¿Ha venido alguien para acceder a mi caja? ¿Le piden a todo el mundo el DNI? ¿Y si viniera alguien parecido a mi? ¿Y si trajeran mi llave? A veces las preguntas cambiaban de orden, o cambiaban de forma, aunque en esencia eran siempre las mismas.
Luego se encerraba con su caja y salía al cabo de 5 o 10 minutos con el rostro sudoroso y algo alterado. Hasta que no salía de la oficina lanzaba constantemente miradas desconfiadas al empleado que le acompañaba.
Todos se preguntaban qué sería aquello que guardaba con tanto empeño. La interventora fabulaba con algún tesoro heredado. El cajero pensaba en cartas de amor, de un amor secreto y posiblemente desgraciado. La directora, pragmática, sólo pensaba en venderle un seguro de hogar.
Nadie acertaba. Cuando su sobrina vino al banco a tomar posesión del contenido de la caja montó en cólera al encontrarla vacía. Y costó hacerle entender que nadie había manipulado el contenido más que su difunto tío.
La interventora quiso creer que antes de morir la había vaciado; el cajero imaginó que la verdadera posesión era la calma de la caja fuerte, y la directora intentó que la heredera domiciliase su nómina en la sucursal.

13 marzo 2013

Engañados

– Hace tiempo que me he dado cuenta. Tus caricias recorren mis brazos buscando unos volúmenes que yo no tengo, suspiras a menudo y me miras como sintiendo lástima. No lo niegues, estás enamorada de otro, y cualquier excusa que busques sólo añadirá más dolor a mi herida. ¿Creías que no iba a notarlo? ¿Tan ciego me crees? Cuando hacemos el amor tu boca dice mi nombre, pero tus ojos rehuyen los míos... Y eso duele.

– Es cierto; pero no de la forma que tú supones. He recordado al hombre que me enamoró hace 20 años, y he vuelto a soñar con sus brazos fuertes, con su mirada intensa y su capacidad de sorprenderme. Y me he dado cuenta de que ese hombre hace mucho que murió...

– Tú también has cambiado...

–Pero mis sentimientos no.

07 marzo 2013

El despertador

Esta mañana no ha funcionado el despertador, aunque sí que ha sonado. De hecho, estoy soñando... Y no hablo en metáfora. He soñado que el despertador sonaba justo cuando sonaba en realidad y he soñado que lo apagaba y que me levantaba.
Me he vestido y he salido a la calle, pero el sol hoy está un poco más amarillo que de costumbre, y el contorno de las cosas hoy parece menos definido, como si todo estuviera a punto de desbordarse de sus propios límites.
Por eso sé que sigo soñando. Por eso, y porque hoy nadie se ha parado a hablar conmigo, nadie se aparta a mi paso y, sobre todo, porque nadie ha querido cobrarme al colarme en el cercanías.

18 febrero 2013

La redención genética

He tardado 32 años en saber la verdad. Toda mi vida. Para mí es aún un buen momento, pero para ella es demasiado tarde.
Tengo los ojos de un azul profundo, aunque eso no fue lo que me hizo interesarme por la genética. Lo mío es más que una vocación, es una búsqueda de la redención. Nadie la creyó, y mucho menos mi padre, que abandonó el hospital y nuestras vidas nada más verme. Mis abuelos tampoco pudieron creerle. Ni siquiera yo, a pesar que me repitiera casi a diario que había heredado el pelo rubio de mi padre.
Crecí viéndola sufrir, abandonada por todos a los que ella quería. Yo fui su única razón para seguir adelante y también la única causa de su desgracia. Soy un caso entre 1.000 millones, una rareza de la naturaleza que, en realidad, ni siquiera tendría que haber nacido vivo. Soy mi propio objeto de estudio: un blanco de color negro.

05 febrero 2013

Tri-o-dos

Ella clava sus uñas mi espalda, marcándole el ritmo a las caderas; ella gime inmóvil, lánguida y suave. Ella me hace sangrar y el dolor se junta con el placer que de ella obtengo. Ella aprieta su sexo contra mis nalgas, mientras me vacío en el sexo de ella.
Dolor, placer, ama y esclava. Así son ellas.

03 febrero 2013

No es ésta mi piel


http://www.flickr.com/photos/buddhabio/3198242637/
La piel que me cubre no es mía. No son míos ni el rostro que veis, ni el color del pelo, ni la sonrisa amplia que observáis. Yo, en realidad, soy mucho más sencillo, más primitivo, apenas una acumulación de gases que se adaptan a cualquier contenedor, pero que se siente mejor cuanto más libre se encuentra.
Por eso, cada varios años, siento la necesidad de abandonar el pellejo que me contiene y que vosotros consideráis vuestro amigo y volar libre, expandirme hasta que mis moléculas casi se olviden las unas de las otras, rodear con mi gaseoso cuerpo todo el planeta, y poder contemplar todo el mundo de una sola vez.
Así que no os extrañéis si algún día recibís la noticia de que salté al vacío desde alguna azotea. Es la mejor manera de volver a ser yo mismo...

25 enero 2013

Buscando el Sur

"Tiene que haber una fórmula para viajar al Sur sin moverse de casa", pensó durante años. Luego creyó haberla encontrado a través de la televisión, los documentales e Internet.
Pero aquello no era el Sur. Así qué pensó en recrearlo y batió todas las tiendas de su ciudad buscando los objetos, olores y sabores del Sur. Más tarde, se empeñó en imaginarlo y soñarlo, pero nunca era el Sur de sus anhelos.
Y viajó al Sur.
Pero tampoco era su Sur.

22 enero 2013

Desventajas de ser ambidextro

La mayor parte del mundo piensa que ser ambidextro sólo tiene ventajas. Yo tambien pensaba así, al principio, cuando esta cualidad me permitía enfrentarme a los copiados eternos de la pizarra sin temor al cansancio en los brazos, o cuando me encontraba solo delante del portero y éste no podía adivinar con qué pierna dispararía.
Pero para tiene un problema que no se compensa con ninguna de las supuestas ventajas, al menos para mí. Y es que cuando me miro al espejo, sobre todo cuando llevo algo en la mano, por un momento, por un instante que se me hace eterno, no soy capaz de distinguir quién de nosotros es real y quién el reflejo.

17 enero 2013

El Caníbal


http://www.sxc.hu/profile/johnnyberg
Con el hambre agarrada a tus tripas no piensas con claridad, ni te mueves con la suficiente rapidez. Estaba solo, entre dos ejércitos que no me conocían, rebuscando entre los escombros algo que comer. Pero era evidente que alguien con más hambre que yo había pasado antes y era incapaz de encontrar nada.
Es en ese momento que probé la carne humana. Bajo los escombros de una tapia derruida vislumbré un pie. Me dio la impresión que era de mujer, aunque no estaba para fijarme demasiado. Tiré de aquel pie para sacar el cuerpo de los escombros, pero no pude moverlo. Me di cuenta de que estaba frío y, por tanto, muerto, aunque aún el olor a podredumbre no había sido capaz de vencer al de la guerra. Entonces lo vi, casi enterrado por los cascotes de la pared: un chusco de pan, una joya para un hambriento. Apenas lo sacudí un poco, con ansia me llevé el pedazo a la boca y lo mordí con fuerza.
Junto con el tacto del pan en mi boca, noté un intenso dolor en la mano. Me había seccionado el dedo. De primeras escupí aquello con repulsión pero, casi inmediatamente, pensé que hacía mucho que no comía carne y que la falange ya estaba perdida...