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Mostrando las entradas etiquetadas como cárcel

No es ésta mi piel

http://www.flickr.com/photos/buddhabio/3198242637/ La piel que me cubre no es mía. No son míos ni el rostro que veis, ni el color del pelo, ni la sonrisa amplia que observáis. Yo, en realidad, soy mucho más sencillo, más primitivo, apenas una acumulación de gases que se adaptan a cualquier contenedor, pero que se siente mejor cuanto más libre se encuentra. Por eso, cada varios años, siento la necesidad de abandonar el pellejo que me contiene y que vosotros consideráis vuestro amigo y volar libre, expandirme hasta que mis moléculas casi se olviden las unas de las otras, rodear con mi gaseoso cuerpo todo el planeta, y poder contemplar todo el mundo de una sola vez. Así que no os extrañéis si algún día recibís la noticia de que salté al vacío desde alguna azotea. Es la mejor manera de volver a ser yo mismo...

Ratas a la espalda

No era un sueño, no podía serlo. Los bocados dolían demasiado. Atado de pies y manos, cubierto de sudor y asfixiado por su propio olor corporal, intentaba no pensar en las ratas que se alimentaban sobre su espalda. En el fondo deseaba que alguno de esos repugnantes seres le inoculara un virus que le permitiera huir. Cualquier cosa era mejor que seguir atrapado en esa cárcel. Hacía un año o así, no estaba seguro, vio a unos europeos con camisetas de Amnistía Internacional pasar por el patio. Quiso gritarles, quiso hacerse ver. Pero no pudo. Luego pasó muchos meses pensando en que aquellos hombres lo sacarían de allí. Pero no ocurrió nada. Sólo las ratas.