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http://www.rojillo.com/2010/01/caderas.html |
Te elegí como musa. Puede que jamás logre relevancia como escultor, pero cada una de las curvas que he modelado a lo largo de estos últimos 15 años han sido copias de las tuyas. No te sorprendas, cuando te miro no sólo lo hago por halagarte, te estudio. La leve desviación del meñique izquierdo de tu pie está en el pico del
Ave que come, tus pechos son la hoja de
La hoz del tiempo, y la ese que forman tu cintura y cadera la tienes en
Herramienta para cortar las nubes 3.
No exagero, todas mis curvas son tuyas: están o estuvieron en tí. Sin ellas mis obras serían menos veraces, estarían muertas.
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