Ir al contenido principal

Sayonara, baby

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado...
Este es el único post de la bitácora que no es un cuento. Es una explicación y una despecida. Cuando comencé hace más de un año, mi apuesta era escribir un cuento cada día. Pronto me di cuenta de que, aunque eran relatos cortos, muy cortos, el objetivo de un día, un cuento era irrealizable: no tengo tanta voluntad.
Sin embargo, si quise llegar a los 365 cuentos, 365 días aunque sólo fuera en sentido metafórico.

Esta historia se termina, pero ahora me propongo otra aventura: escribir una novela por entregas. En lugar de relatos independientes, formarán parte de una historia mucho más amplia. Eso sí, ya de antemano no me propongo ni plazos ni metas. El título ya existe: "Crónica de Muchedumbres", basada en un cuento largo que escribí hace muchos años, y que nació con vocación de ser mucho más amplio.
Así que, querido lector, hasta la vista...


F I N

Comentarios

Diego Zamora ha dicho que…
Crónica de muchedumbres es un título estupendo. Lo de publicarlo por entregas lo hacían Dumas y Galdós y les fue estupendamente. Así que esperamos la actualización digital de la novela folletinesca del XIX.
Benito Ortega ha dicho que…
Suerte con el libro

Entradas populares de este blog

El oasis maldito

Durante siglos, los tuaregs han contado la historia del oasis maldito. Con pequeñas diferencias, a lo largo de generaciones han narrado que existe un oasis que cada cien años, o cada 50, o cada 25, emerge desde debajo de las arenas. O viaja sobre las dunas móviles, empujado por el viento. O, simplemente, se materializa. También hay variaciones con los protagonistas. A veces son caravaneros, cada vez menos; otras, un jinete perdido en medio de una tormenta o, últimamente, algún piloto del París-Dakar extraviado. Solo se mantiene sin variación la consecuencia de entrar en su dominio. Una vez que has probado su agua, estás perdido. Si bebes y te marchas, acabarás muriendo de sed en el desierto, porque fuera del oasis la deshidratación se acelera y ninguna otra cosa que puedas beber te saciará. Pero si bebes y, además, pernoctas, entonces te quedarás para siempre, atrapado en el tiempo, condenado a una eternidad de soledad con el único alivio de poder calmar la sed.   Foto: @DUA Es una...

Un error de cálculo

No quedaba nadie a quién informar de su descubrimiento, tampoco había nadie que quisiera escucharlo. Todos habían vuelto a casa para celebrar con los suyos que la humanidad había escapado por los pelos de una extinción masiva. Los cálculos previos realizados por la IA especializada de la NASA habían sido corroborados por los hechos por la europea y por la japonesa. El meteorito no chocaría contra la Tierra. Pasaría muy cerca, eso sí, generando algunos fenómenos extremos en el clima y en las mareas. Unas consecuencias en cierto modo terribles, pero nada comparado con la desaparición de la especie humana. Imagen creada con GPT Nadie se había molestado en revisar aquellos cálculos. Simplemente se los creyeron. Pedro Atacama, ingeniero especializado en trayectorias orbitales, un inmigrante de segunda generación que había logrado sobresalir gracias a su facilidad para las matemáticas, era la única persona en el planeta consciente de lo cerca que estaba el final de todo. Él había participado...

Vaya mierda de noche

Vaya mierda de noche que he pasado. Podría haber contado las vueltas que han dado las aspas del ventilador del techo a poco que me hubiera esforzado. Eso si no hubiera pasado las horas repasando los números una y otra vez. En los costes no me he equivocado, estoy seguro. Serán más o menos los que he calculado. Pero el problema son los ingresos, los putos ingresos. Vete tú a saber si mis estimaciones son realmente objetivas o solo son el reflejo de mis deseos, como tantas veces les he dicho a los clientes en el banco.  Imagen creada con Copilot Tal vez tendría que haberme quedado donde estaba, de ocho a tres, con mi mes de vacaciones pagadas y un horizonte profesional razonablemente estable de aquí a la jubilación. Es lo que les hubiera gustado a mis padres. Y a mis hijos. Dicen que estoy loco, que ya no soy un niño, que debería estar pensando en la jubilación y no en aventuras empresariales disparatadas. Qué cómo se me ocurre a mis 58 años. Lola incluso me acusa de no querer dedica...