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El último cuento

Durante 365 días escribió 365 cuentos. Al principio soñó con un libro infinito, de infinitos relatos ligeramente parecidos, probablemente distintos. Luego quiso emular a los maestros orientales y se puso de límite mil y una noches. Finalmente, agotado y aburrido de si mismo y de repetir una y otra vez los mismos cuentos, quiso alcanzar los 365. Un año, lo que le permitiría jugar con los títulos del libro que se esforzaba en imaginar: "Un año de cuentos", "No más de 15 ni más de un año", etc.
El reto cumplido a medias, pero finalizado dejaba paso a una nueva aventura, mucho más atrevida: releer todos aquellos pedazos de imaginación, ordenarlos y procurar un editor para los mismos. ¿Lo lograría?

Comentarios

namuras ha dicho que…
Siempre te quedará la autoedición. No es una mala opción, sobre todo para un proyecto que se ha gestado y vivido en internet, darle forma final como publicación que se venda por la red, en formato físico o descargable.

Pero tú mismo... :)
David Uclés ha dicho que…
Yo ya me los he autoeditado :-)
Pero si hay alguien que se atreva significaría que no son demasiado malos.

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