Ir al contenido principal

El misterio

Tras años y años de investigaciones. Tras varios matrimonios agotados y un par de hijos resentidos por su desapego. Tras una historia de autismo social, apenas roto por los noviazgos llenos de pasión. Tras una enfermedad penosa, dolorosa y triste. Tras todo eso, finalmente, había resuelto el misterio.
El mecanismo de transmisión de la tristeza. El por qué la humanidad había podido luchar contra todas sus plagas y vencerlas, excepto la tristeza que seguía año tras año cobrándose un alto tributo en vidas que se negaban a seguir viviendo.
Unos hilos, invisibles por finos y flexibles, se tendían entre todos y cada uno de los seres que se cruzaban. Esos hilos, que entraban en contacto unos con otros, a veces se rompían, en ocasiones por el roce, otras veces por la distancia excesiva. Y el dolor producido por la rotura se traducía en tristeza.
Cuando, poco después, fue capaz de diseñar un filtro para visualizar esos hilos y entonces, descubrió asombrado, que de él ya no salía ni llegaba ninguno. Había vencido a la tristeza, pero enfermó de soledad.

Comentarios

Irilien ha dicho que…
Simplemente bravo.

Entradas populares de este blog

El oasis maldito

Durante siglos, los tuaregs han contado la historia del oasis maldito. Con pequeñas diferencias, a lo largo de generaciones han narrado que existe un oasis que cada cien años, o cada 50, o cada 25, emerge desde debajo de las arenas. O viaja sobre las dunas móviles, empujado por el viento. O, simplemente, se materializa. También hay variaciones con los protagonistas. A veces son caravaneros, cada vez menos; otras, un jinete perdido en medio de una tormenta o, últimamente, algún piloto del París-Dakar extraviado. Solo se mantiene sin variación la consecuencia de entrar en su dominio. Una vez que has probado su agua, estás perdido. Si bebes y te marchas, acabarás muriendo de sed en el desierto, porque fuera del oasis la deshidratación se acelera y ninguna otra cosa que puedas beber te saciará. Pero si bebes y, además, pernoctas, entonces te quedarás para siempre, atrapado en el tiempo, condenado a una eternidad de soledad con el único alivio de poder calmar la sed.   Foto: @DUA Es una...

Los noruegos

Comenzaron a llegar poco a poco. Al principio venían a pasar temporadas cortas en julio o agosto. Como el resto de europeos que pasaban sus vacaciones en España. Y ni siquiera era este su destino favorito, Iberia estaba muy por detrás de las islas griegas en sus preferencias. Nada hacía presagiar el fenómeno que se desencadenaría solo unas pocas décadas después.  Imagen generada con Copilot Las primeras noticias sobre la paralización de la AMOC llegaron a principios del siglo, pero casi nadie prestó atención a los avisos de los científicos. Sus informes y advertencias rara vez traspasaban las páginas de las revistas especializadas o de los libros de actas de congresos. Entonces tan solo llegaban algunos jubilados que aprovechaban la crisis inmobiliaria española de 2009 para comprar propiedades a buen precio y garantizarse un retiro al sol.  Allá por 2024 comenzaron a aparecer las primeras informaciones en los medios generales, aunque siempre acompañadas de opiniones contrarias...

Un error de cálculo

No quedaba nadie a quién informar de su descubrimiento, tampoco había nadie que quisiera escucharlo. Todos habían vuelto a casa para celebrar con los suyos que la humanidad había escapado por los pelos de una extinción masiva. Los cálculos previos realizados por la IA especializada de la NASA habían sido corroborados por los hechos por la europea y por la japonesa. El meteorito no chocaría contra la Tierra. Pasaría muy cerca, eso sí, generando algunos fenómenos extremos en el clima y en las mareas. Unas consecuencias en cierto modo terribles, pero nada comparado con la desaparición de la especie humana. Imagen creada con GPT Nadie se había molestado en revisar aquellos cálculos. Simplemente se los creyeron. Pedro Atacama, ingeniero especializado en trayectorias orbitales, un inmigrante de segunda generación que había logrado sobresalir gracias a su facilidad para las matemáticas, era la única persona en el planeta consciente de lo cerca que estaba el final de todo. Él había participado...