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La primavera esquiva

Antes esperaba con ansia los primeros síntomas. Espiaba el cielo en busca de las primeras golondrinas, oteaba el monte para identificar las primeras manchas de amarillo, y hasta observaba el comportamiento de las personas a la espera de descubrir los desvaríos inducidos por la primavera.
Ahora no me siento capaz. Es cierto que cada vez la primavera es más esquiva, pues el mutante clima parece que nos la quiera hurtar. Pero esa no es la razón, sólo es la excusa. La razón quedó hace un par de meses oculta bajo una sábana culpable, murmurando las consabidas palabras: "no es lo que parece".
Posiblemente le hubiera perdonado todo menos esa flagrante falta de imaginación,.Aunque puede que esto también sea una escusa, como la primavera esquiva.

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