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EL INSTANTE PULITZER

¡Ahí viene! ¡ahí viene! No sé qué demonios estoy haciendo… tengo un tanque en mis propias narices viniendo hacia mi y estoy aquí plantado, sin moverme, casi sin respirar… pero no me muevo. Tiene que ser el miedo ¡joder, me he quedado paralizado de miedo! Vaya forma estúpida de morir… en medio de la calle, con las bolsas de la compra y atropellado por un tanque.

Espera, espera, espera… no es miedo… no, quizá ni me he dado cuenta pero lo que estoy haciendo lo estoy haciendo porque quiero. Sí, al menos mi subconsciente ha dicho basta. Estos tipos siempre nos dicen cuál debe ser nuestro camino… y si no lo tomamos nos aplastan ¡pues que me aplasten, se acabó!

Mierda… y si el tipo que va ahí dentro no percibe mi rebelde dignidad. Al final me espachurrará, seguro. Lo mismo no tiene ni el carné de conducir… no sé yo… mejor me voy quitando porque me está retumbando todo y el bicho ese es gordo de verdad… ¿Eh? ¡leches! ¡Se está parando! ¡se está parando! ¡lo he hecho! ¡lo he conseguido!

Ejem… estoo… ostras… que mala cara tiene el militar ese que está bajando… estooo, vale, héroe… ¡¡¡¡corre!!!!

Comentarios

Irilien ha dicho que…
XD alguien dijo k el héroe es el k aguanta un poco más k el resto no?...pues tu relato plasma muy bien esta cita .:)
Irilien ha dicho que…
Por cierto...me alegra mucho leer de tí más amenudo, pero ..¿para cuando poesía?si tienes y te apetece puedo poner poesias tuyas en mi blog jejeje.Un saludín.

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