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El amor de Manuel

Manuel había vivido la experiencia de sentirse despreciado desde niño, desde que sus aficiones comenzaron a diferir de las de los restantes chicos de su edad. Manuel había tenido que ocultar sus sentimientos detrás de una gruesa cortina de desconfianza. Por eso le resultaba tan extraño y, a la vez, tan excitante, que Daniel viviera su sexualiad a la vista de todo el mundo y de una forma tan natural.
Sólo unos meses antes había tomado la decisión de vivir por fin según sus deseos. Dejó un matrimonio eternamente en ciernes, un trabajo "respetable" y una familia contrariada. A cambio logró la libertad que siempre había deseado y el amor de aquel joven. Un amor que, paradójicamente, le producía reparos morales ya que, como tantos hombres de su generación, había ido a liarse con alguien veinte años menor.

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